lunes, 9 de mayo de 2011

Extraño de mi mismo

A veces, sólo algunas, vamos de cuando en cuando, me ocurre algo difícil de identificar. Me noto raro, me descubro diciendo o haciendo algo que no me es propio, con lo que me cuesta identificarme. No sé, puede ser una afirmación, un pensamiento, una opinión, un acto, en realidad puede ser casi cualquier cosa; lo único que tienen en común es eso: que parece que no fuera yo el que habla, piensa o hace en ese momento.
Es entonces cuando me pregunto ¿qué me está pasando? ¿Estaré delirando? ¿Quizás se me ha ido la pinza? Tal vez no me conozco tan bien como creo, o como deseo.

Resulta bastante desconcertante descubrirme en esos momentos, como si no fuera yo, como si fuera otro u otra quien se manifiesta. Supongo que hay material para que cualquier psicoanalista se pudiera poner las botas, pero no voy a ser yo quien le de el gusto.

Simplemente intento hacer una paradita, un echarme a un lado y pensar, mirar un poquito hacia dentro, analizar, poner las cosas en la balanza, reflexionar, ...

No es fácil, aunque ciertamente es entretenido. No siempre consigo encontrar una respuesta clara, aunque lo intento, pero tampoco me gusta darle demasiadas vueltas. Creo que es un ejercicio sano (ya que no ejercito mucho el cuerpo, al menos si lo hago con la mente).

Se me ocurre que quizás no sea yo, quizás sea otro yo, pero ¿acaso no tenemos todas las personas muchos yo(es)? Incluso se produce en mi una discusión interna, a 2 o 3 voces, raro ¿verdad?

Siempre he pensado que la línea que separa la cordura de la locura es tan infinítamente delgada que cualquiera la puede cruzar en un momento dado. De momento sigo del lado de la cordura, aunque a veces pase al otro lado. De vez en cuando no está mal, tiene sus ventajas, ¿la principal?: a los locos se les permite cualquier cosa.

Seguiremos loqueando...

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported

2 comentarios:

  1. Bonito compartir lo que uno ES tan abiertamente con los demás.

    A veces nos encontramos con partes desconocidas de nosotr@s mism@s que salen cuando estamos preparad@s para mirarlas y enfrentarlas. Eso no hace sino ayudarnos a seguir más en ese camino que tod@s queremos trazarnos en la vida.

    La locura hoy en día afortunadamente es valorada. Si fuéramos tan cuerdos como nuestra sociedad nos pide, no haríamos sino colaborar en su propia locura. Mejor vivir en la nuestra y compartirla con nuestro trocito de mundo!! Eso, sin duda, afectará al resto, como el efecto mariposa...

    Y así es más fácil sentir y no tanto pensar, y habitar nuestro cuerpo, traspasar el cuello y bajar a los intestinos, los pies... y sentir la tierra y desde ahí extender nuestras manos a las estrellas...

    Gracias por compartir tu locura. Aquí tienes un poquito de la mía :->

    ResponderEliminar